El “¿Por qué?”

Cuando estuve en El Salvador enseñando ministros sobre el tema de teodicea durante este Diciembre pasado, les pregunte, “¿Cómo responden al “por qué” de teodicea con sus laicos?” El “por qué” representa todas las preguntas que tenemos cuando sufrimos. Ejemplos incluyen, “¿Por qué me paso esto?” y “¿Por qué permitió Dios estos acontecimientos en mi vida?” La respuesta de ellos fue: “Les mentimos.” Ahora, estuve feliz con mis alumnos por su honestidad. Pero tanto ellos como lectores de este blog saben que mentir no es adecuado o propio en estas situaciones. A la mejor es lo más simple que hacer, pero también puede ser la cosa más dañosa que podemos hacer como ministros a nuestras ovejas.

Hay que reconocer que cuando gente nos preguntan “¿por qué?”, no están normalmente pidiéndonos una respuesta, mucho menos una solución. En ambos casos, nosotros como ministros no podemos ofrecerles estos recursos. Y, de una manera u otro, los laicos saben esto. No, el “¿por qué?” es una expresión de dolor que debe ser oído y atendido en lugar de una pregunta que requiere una respuesta y solución.

Varias implicaciones surgen de este reconocimiento; menciono dos:

1) Ministros deben tener un entendimiento saludable de sus límites. Ser ministro implica algo de liderazgo, servidumbre, autoridad, y amor para el pueblo. Al mismo tiempo, ministros tanto como los laicos tienen sus límites. Un pastor no puede solucionar todo lo que enfrenta a su iglesia. Hay límites, y los límites son buenos en el sentido que nos recuerda que no somos Dios y que todos necesitamos de Dios.

2) Ministerio en tiempos de crisis  involucra acompañamiento y vulnerabilidad. No es fácil sufrir con otros. Tampoco es fácil decirle a la gente, “No sé.” Pero el ministerio Cristiano implica estas dos posturas. Un pastor en tiempos de crisis debe acompañar a la gente para que ellos no se sienten solos en la soledad del sufrimiento. También, un ministro que reconoce públicamente que duele, sufre, y tiene límites es un ministro sincero, honesto, y por eso, lleno de integridad. Si la gente quiere otra cosa de sus ministros, las expectativas no son realistas. Al contrario, quieren “Dios en la carne,” pero solamente hay uno quien fue así. Los demás somos creaturas quienes sobreviven en la fe y por esperanza, tanto los ministros como los laicos. Todos dependemos sobre el Espíritu para poder ayudar uno al otro en este peregrinaje espiritual.

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8 Responses to El “¿Por qué?”

  1. Heidy Cano says:

    Creo que la peor mentira que un lider puede decir es cuando relacionamos el sufrimiento con el pecado. Le pasa esta desgracia porque en algo esta fallando a Dios. No somos el Mesias como parar salvar o acusar a alguien cuando en realidad no sabemos el por que? de muchas cosas. Espero en Dios seamos humildes y vulnerables como lo dice en su escrito. Aunque en estos dias he pensado en eso, cuan desgastante es sencibilizarnos en el dolor ajeno, porque aunque uno este sòlo como compañia en ese proceso con la persona afectada, llegamos no solo a palpar su dolor sino a sentirlo (y el ser humano por lo general huye del dolor y es individualista) pero la Biblia dice llorad con los que lloran,por lo cual podemos llegar a desarroyar un corazòn compasivo. Concluyo con esta frase que me gusto; somos creaturas que sobreviven en a fe y esperanza. Gracias por su articulo fue de bendiciòn.

  2. Osvaldo Lucero says:

    Antes que nada saludos,
    Me agrada sobre todo la perspectiva pastoral en este tema, que todos los que servimos al Señor pastoreando su grey, tengamos la sencillez y el valor de decir: “no sé, también he tenido mis dudas” y poder empatizar de una manera genuina con nuestro hermano que sufre.
    Bendiciones

  3. Aldaco Isis says:

    “un ministro que reconoce públicamente que duele, sufre, y tiene límites es un ministro sincero, honesto, y por eso, lleno de integridad” Es una triste realidad ver que muchas veces se menosprecia la sinceridad del ministro, colocándolo en “una persona incompetente para el ministerio” por reconocer públicamente sus limitaciones, dolencias, etc. Lo que no se ha logrado entender es que los ministros estamos ahí, por que a Dios le plació no porque seamos capaces en todo, el único pastor perfecto es Dios. Bendiciones!!!

    Excelente artículo plagado de teología con la sencillez del pueblo.

  4. Obet Vázquez Barrios says:

    Obet Vázquez B.
    El sufrimiento debe ser algo a lo que toda persona debe estar orientada. Hace algunos meses escuché a nuestro superintendente decir que: “no somos los hijos de Odim” (el padre de Thor en la película). En este peciso Momento estoy pasando un momento de enfermedad y me diagnosticaron algo que es común en las personas de la tercera edad; no en las personas jóvenes y vino a mi la pregunta ¿Por qué? todavía no encuentro respuesta, sin embargo eso me hace pensar más en mis limitaciones como humano. Siempre que una persona me pregunta algo que no sé, simplemente le expreso: “no puedo contestarle esa pregunta, esposible que otra persona lo haga ó que Dios se lo dé a conocer ó simplemente nunca lo sepa hasta que estemos en la presencia de Dios”. Porque en aquel día nuestra teología cambiará o será alterada por un conocimento más sublime. Dios te bendiga hno. Daniel.

    • dctheology says:

      Que Dios te toca, Obet. Todos somos creaturas con dolores, dudas, pero tambien virtudes y pasiones. El ministerio solamente puede reflejar esto si es ministerio genuino. Los limites no son malos.

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